Una institución de puertas abiertas: las formas de relación y las dimensiones del caracol institucional.
Fundación E.B.A.C. no es una institución cerrada. Su vocación es el encuentro, la vinculación y la construcción colectiva. Las formas de relacionarse con ella tienen nombres precisos porque cada nombre importa.
Forman parte del cuerpo administrativo y operativo interno. Coordinan, gestionan, sostienen el funcionamiento cotidiano. No ejecutan instrucciones: interpretan una visión, la traducen en acción concreta y la sostienen con criterio y compromiso.
Personas o entidades externas que prestan servicios específicos mediante acuerdos o contratos. Su relación es de colaboración profesional. Quien presta un servicio a E.B.A.C. es embajador involuntario de lo que la Fundación proyecta al mundo.
Figuras que, desde su propia autonomía, se articulan con E.B.A.C. en dirección compartida. Aquí se encuentran las Direcciones territoriales y los organismos con gobierno propio que nacen desde el reconocimiento de la Fundación y llevan su respaldo.
Los beneficiarios directos: becarios, estudiantes en servicio social, prácticas profesionales o estadías, y toda persona atendida por los programas de E.B.A.C. Son el fin último para el que la institución existe.
Fundación E.B.A.C. articula su trabajo en cuatro dimensiones complementarias, que dan forma a su identidad institucional, a la estructura de sus vínculos, a su programa de acción territorial y a las modalidades en que la sociedad civil puede involucrarse.
Cada una corresponde a un ámbito de acción institucional: